NUESTRO ÁNIMO RENOVADO

Levántate, porque esto es algo que a ti te toca hacer; nosotros te apoyaremos. Anímate y manos a la obra. Esdras 10:4.

Elías había probado el poder y la provisión de Dios de manera asombrosa. Lo pudo ver a través del cumplimiento de su profecía según Dios le había ordenado; la provisión en la casa de la viuda de Sarepta y la resurrección de su hijo; el desafío frente a los profetas de Baal; vio el fuego descender y consumir el altar que él mismo había mojado con abundante agua; vio aparecer la lluvia después de la gran sequía; pudo correr tan rápido que llegó antes que Acab en su carro (1 Reyes 1-18).

Hasta aquí podríamos decir que Elías era un triunfador, pero cuando llegamos al capítulo 19 vemos a otro Elías. Como la reina Jezabel estaba enfurecida por lo que había hecho el profeta de Baal, lo quería matar. Aquí se desmoronó Elías. Había probado con valor ante todo el pueblo de Israel y los cuatrocientos cincuenta profetas de Baal, quién era su Dios, y ahora una sola mujer le hizo temblar de miedo. Se escapó y se sentó bajo una retama. Estaba tan deprimido que deseaba morirse y le pidió al Señor que le quitara la vida.

¿Te ha pasado algo parecido? ¿Has tenido grandes victorias, has podido vivir las maravillas de Dios y ahora, de pronto, por algo que te ha pasado, tu ánimo se ha venido abajo? Te encuentras llorando tus miedos a Dios, esperando que se compadezca de ti. No fue eso lo que hizo Dios con Elías. Él le dijo: “Levántate y come” (1 Reyes 19:5). Elías comió y se volvió a acostar pero Dios insistió: “Levántate y come, porque si no el viaje sería demasiado largo para ti” (vr. 7). Elías siguió, y realizó las cosas que Dios le ordenó.

Dios no quiere verte desanimado ni derrotado. Tú ya conoces todo lo que Él puede hacer. ¿Vas a abandonarte y dejarte vencer? Renueva tu ánimo. Dios tiene muchas cosas que darte para que hagas. No mires el pequeño problema que tienes adelante; mira a tu Dios todopoderoso y levántate.

Oración: Señor, levanta mi ánimo cuando decaigo. Enséñame a ver mis problemas a través de tu grandeza y a no olvidarme de todas tus maravillas mostradas en mi vida.

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