ROMANOS: TODO HOMBRE NECESITA LA SALVACION

En efecto, partiendo de la creación del universo, la razón humana puede descubrir, a través de las cosas creadas, las perfecciones invisibles de Dios: su eterno poder y su divinidad. De ahí que no tengan disculpa,  pues han conocido a Dios y, sin embargo, no le han tributado el honor que merecía, ni le han dado las gracias debidas. Al contrario, se han dejado entontecer con vanos pensamientos y su necio corazón se ha llenado de oscuridad.  Alardeando de sabios, se volvieron tan insensatos  que llegaron a cambiar la grandeza del Dios que nunca muere por imágenes de personas mortales, y aun de pájaros, de cuadrúpedos y de reptiles (Romanos 1:20-23)
 
 
Romanos es, sin duda, la obra maestra del pensamiento paulino y una increíble explicación del plan redentor de Dios. Me parece que es importante que si vas a seguir esta serie de reflexiones puedas ponerlas en el contexto adecuado. Primero Pablo estuvo saludando -algo habitual en el genero epistolar de la época- a las personas destinatarias de su carta. Se presentó a sí mismo e hizo algunos comentarios elogiosos sobre los romanos. Después, algo muy típico de Pablo, enunció el tema central de su escrito: “El que ha sido declarado justo por medio de la fe, vivirá”. Ahora comienza a desarrollar el tema y lo hace en diferentes secciones. La primera, que nos ocupará varias reflexiones, podría llevar por título: “TODO SER HUMANO NECESITA LA SALVACIÓN DE DIOS”. Y ahora nos vamos a meter de cabeza en ello.
 
Pablo indica que la creación -lo que los teólogos denominan la revelación natural- nos da suficientes evidencias para llevarnos a pensar en la idea de Dios.  Sé que lo que diré a continuación puede ser materia de discusión, pero estoy convencido de que los descubrimientos científicos no hacen sino confirmar la complejidad del universo y la necesidad de un diseño inteligente detrás del mismo. Si todo el universo -incluida la complejidad de la vida- es fruto del azar y la casualidad, sería a ésta a la que deberíamos adorar y reconocer, pues siendo que funciona sin patrones ni plan previo todo le ha salido muy bien.
 
Pero el apóstol indica que lejos de ver en la creación una evidencia que apunta hacia Dios, han dejado a Éste de lado y en vez de adorar al creador adoran lo creado. Ya lo afirmaba Chesterton, el pensador inglés, cuando el ser humano deja de creer en Dios no es que no crea en nada, sino que cree en cualquier cosa. Así pues nos encontramos con un ser humano ensoberbecido por su propia razón intelectual y que considera ridículo y sin sentido la existencia y creencia en un Dios. Si bien eso es cierto que el apóstol está hablando aquí de los no cristianos, esta realidad nos puede suceder también a los seguidores de Jesús, que habiendo conocido a Dos lo dejemos de lado por los dioses de nuestra cultura.
 
 
¿Qué te dice Dios por medio de este pasaje?
Por Félix Ortiz, pastor de la IEB Bona Nova

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