Agua viva

21 de septiembre de 2023

La escritura de hoy:

El ramo de flores venía de Ecuador. Cuando llegaron a mi casa, estaban caídas y tristes. Las instrucciones indicaban reavivarlas con agua fresca. Pero antes, había que recortar los cabos para que pudieran absorber el agua más fácilmente. ¿Sobrevivirían?

A la mañana siguiente, tuve la respuesta. El buqué lucía esplendoroso, con flores que nunca había visto. El agua fresca hizo toda la diferencia; un recordatorio de lo que Jesús dijo sobre el agua y su significado para los creyentes.

Cuando Jesús le pidió agua a la mujer samaritana —refiriéndose a que bebería de lo que ella sacara del pozo—, la vida de ella cambió. La mujer se sorprendió ante el pedido, ya que los judíos despreciaban a los samaritanos, pero Jesús dijo: «Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: Dame de beber; tú le pedirías, y él te daría agua viva» (Juan 4:10). Más tarde, en el templo, exclamó: «Si alguno tiene sed, venga a mí y beba» (7:37). Entre los creyentes en Cristo, «de su interior correrán ríos de agua viva. Esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyesen en él» (vv. 38-39).

El Espíritu renovador de Dios nos revive cuando la vida nos agota. Él es el agua viva que mora en nuestra alma con una santa frescura. Bebamos hoy intensamente.

De:  Patricia Raybon

Reflexiona y ora

¿Qué áreas de tu vida parecen secas y marchitas? ¿Qué está impidiendo que le pidas a Jesús que dé esta agua viva?
Dios, gracias por tu Espíritu renovador que habita en cada creyente.

Artículos relacionados​

26 de febrero de 2026