La escritura de hoy :
En una visita a Irlanda, me asombró la enorme cantidad de tréboles decorativos. La pequeña planta verde de tres hojas se podía encontrar en cada tienda en casi todo: ¡ropa, sombreros, joyas y más!
Además de ser una planta prolífica en toda Irlanda, durante generaciones se la tomó como una manera sencilla de explicar la Trinidad: la verdad cristiana de que Dios es Uno en esencia y que existe eternamente en tres Personas: Dios el Padre, Dios el Hijo y Dios el Espíritu Santo. Si bien todas las explicaciones humanas de la Trinidad son inadecuadas, el trébol es un símbolo útil porque es una planta hecha de la misma sustancia, con tres hojas diferentes.
La palabra Trinidad no está en las Escrituras, pero resume la verdad teológica que vemos explícita en pasajes donde las tres Personas están presentes al mismo tiempo. En el bautismo de Jesús, el Hijo de Dios, se ve a Dios el Espíritu descendiendo «como paloma» (Marcos 1:10), mientras se oye la voz de Dios el Padre diciendo: «Tú eres mi Hijo» (v. 11).
Los irlandeses creyentes en Cristo usaban el trébol porque querían ayudar a la gente a conocer a Dios. Entender más plenamente la belleza de la Trinidad nos ayuda a conocer a Dios y adorar mejor «en espíritu y en verdad» (Juan 4:24).


