El jardín de Dios

11 de junio de 2024

La escritura de hoy :

Un recordatorio de la belleza y la brevedad de la vida crece frente a mi casa. La primavera pasada, mi esposa plantó una enredadera de flor de luna, llamada así porque las flores redondas y grandes parecen una luna llena. Cada flor se abre por una noche y luego se seca con el sol de la mañana siguiente, para no florecer nunca más. Pero la planta es prolífica y cada atardecer presenta un renovado despliegue de flores. Nos encanta verla cuando vamos y venimos todos los días, preguntándonos que nueva belleza nos saludará cuando regresemos a casa.

Estas frágiles flores evocan una verdad fundamental de las Escrituras. El apóstol Pedro, recordando las palabras del profeta Isaías, escribió: «siendo renacidos, no de simiente corruptible, sino de incorruptible, por la palabra de Dios que vive y permanece para siempre. Porque: Toda carne es como hierba, y toda la gloria del hombre como flor de la hierba. La hierba se seca, y la flor se cae» (1 Pedro 1:23-25). ¡Pero nos asegura que Dios cumple sus promesas siempre! (v. 25).

Como las flores, nuestra vida en la tierra es breve, comparada con la eternidad. Pero Dios ha puesto belleza en la brevedad. Por la buena noticia de Jesús, tenemos un nuevo comienzo con Dios y confiamos en su promesa de la vida eterna en su presencia.

De:  James Banks

Reflexiona y ora

Salvador precioso, te alabo por tu amor eterno.
¿Qué anhelas más respecto a la eternidad con Dios? ¿Qué promesas de Él son las que más te gustan?

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