Extender la mano

22 de enero de 2024

La escritura de hoy :

En una publicación reciente, la bloguera Bonnie Gray relató el momento en que una tristeza abrumadora comenzó a inundar su corazón: «De repente, durante el capítulo más feliz de mi vida, […] empecé a tener ataques de pánico y depresión». Trató de encontrar diferentes maneras de resolverlo, pero pronto se dio cuenta de que no era suficientemente fuerte para manejarlo sola: «No quería que nadie cuestionara mi fe, así que no dije nada y oraba para que mi depresión se fuera. Pero Dios quiere sanarnos, no avergonzarnos ni hacer que escondamos nuestro dolor». Gray encontró la curación en el solaz de la presencia de Dios; Él fue su ancla en medio de las olas que amenazaban hundirla.

Cuando estamos deprimidos y completamente desesperados, Dios está allí y nos sostendrá. En el Salmo 18, David alabó a Dios por liberarlo del lugar profundo en que estaba después de que sus enemigos casi lo derrotaron. Declaró: «[Dios] extendió la mano desde lo alto y me tomó; me sacó de las muchas aguas» (v. 16 LBLA). Cuando la desesperación parece consumirnos como olas turbulentas en un océano, Dios nos ama tanto que extenderá su mano y nos ayudará, llevándonos a un «lugar espacioso» de paz y seguridad (v. 19). Busquemos refugio en Él cuando nos sintamos abrumados por los desafíos de la vida.

De:  Kimya Loder

Reflexiona y ora

¿Cuándo te sentiste abrumado por pruebas? ¿Cómo te sostuvo Dios?

Artículos relacionados​

26 de febrero de 2026