Lidiar con el desánimo

27 de agosto de 2024

La escritura de hoy :

Después de reunir dinero durante todo el año para el «viaje de su vida», un grupo de alumnos del último grado de una escuela secundaria llegó al aeropuerto y descubrió que muchos le habían comprado pasajes a una empresa fantasma. Sin embargo, aunque tuvieron que cambiar de planes, decidieron «aprovechar la situación lo mejor posible». Disfrutaron dos días en centros de entretenimiento cercanos, que les donaron los billetes.

Lidiar con planes que cambian o fracasan puede ser frustrante o incluso dolorosos; en especial, cuando hemos invertido tiempo, dinero y emociones. El rey David «tenía el propósito de edificar» un templo para Dios (1 Crónicas 28:2), pero el Señor le dijo: «Tú no edificarás casa a mi nombre, […] Salomón tu hijo, él edificará mi casa» (vv. 3, 6). David no se desesperó, sino que alabó a Dios por elegirlo como rey de Israel y darle los planos del templo para que lo edificara Salomón (vv. 11-13). Al hacerlo, alentó a su hijo, diciendo: «Anímate y esfuérzate, […] porque el Señor Dios, mi Dios, estará contigo» (v. 20).

Cuando nuestros planes fallan, cualquiera que sea la razón, podemos presentarle a Dios nuestra frustración porque Él «tiene cuidado de [nosotros]» (1 Pedro 5:7). Con su gracia, nos ayudará a manejar nuestra desilusión.

De:  Alyson Kieda

Reflexiona y ora

¿Cuándo invertiste mucho en planes que luego fracasaron? ¿Qué te ayudó a lidiar con el desánimo?
Dios, ayúdame cuando mis planes fracasen.

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