La escritura de hoy :
Hace años, un tren con 218 pasajeros descarriló en el noroeste de España y murieron 79 personas y 66 fueron hospitalizadas. El conductor no pudo explicar el accidente, pero un video sí lo hizo. El tren iba demasiado rápido cuando llegó a una curva mortal. El límite de velocidad se había establecido para proteger a la gente. Sin embargo, a pesar de sus 30 años en la compañía ferroviaria, el conductor había, por alguna razón, ignorado ese límite y muchas personas perdieron la vida.
En Deuteronomio 5, Moisés revisó los límites originales del pacto de Dios para su pueblo. Alentó a una nueva generación a considerar como pacto propio las instrucciones de Dios (v. 3), y luego, reafirmó los Diez Mandamientos (vv. 7-21). Al repetir los mandamientos y tomar lecciones de la desobediencia de la generación anterior, invitó a los israelitas a ser reverentes, humildes y conscientes de que Dios trazó una camino para que no destruyeran su vida ni la de otros. Si ignoraban su sabiduría, se pondrían en riesgo.
Hoy, con la guía de Dios, hagamos de toda la Escritura nuestro deleite, consejera y valla de contención. A medida que el Espíritu nos guíe, podemos mantenernos en el camino de su sabia protección y dedicar a Dios nuestra vida de todo corazón.


