Un video de percances en la nieve era el tema de un programa de televisión. Los videos caseros de personas que se lanzan con esquís desde el techo, chocan contra objetos en actividades acuáticas o patinan en el hielo hacen reír, tanto a la audiencia en el estudio como a los televidentes. La risa es más fuerte cuando el accidentado, por su insensatez, parece merecer lo sucedido.
Los videos cómicos no tienen nada de malo, pero pueden revelar algo sobre nosotros: podemos tender a reírnos o aprovecharnos de las dificultades de otros. Algo así registra Abdías sobre dos naciones rivales: Israel y Edom. Cuando Dios consideró apropiado castigar a Israel, Edom se alegró, se aprovechó de la gente, saqueó sus ciudades, impidió su huida y apoyó a sus enemigos (Abdías 1:13-14). Y el profeta comunica a Edom una palabra de advertencia: «no debiste tú haber estado mirando en el día de tu hermano, en el día de su infortunio», porque «cercano está el día del Señor sobre todas las naciones» (vv. 12, 15).
Cuando vemos los desafíos o los sufrimientos de otros, aunque pensemos que se lo merecen, debemos ser compasivos en lugar de soberbios. No somos quiénes para juzgar a los demás. Solo Dios puede hacerlo. Este mundo le pertenece a Él (v. 21), y el poder de la justicia y la misericordia es solo suyo.
¡Inicia sesión para seguir tu progreso!


