En los brazos de Dios

La escritura de hoy :

El sonido del torno aterrorizó a Sara, de cinco años de edad. Saltó de la silla del dentista y no quiso volver a sentarse. Entendiendo la situación, el dentista le dijo al papá: «Papá, siéntate tú». Julio pensó que quería mostrarle a su hija qué fácil era. Pero el dentista miró a la niña y le dijo: «Ahora, sube y siéntate en el regazo de papá». Entonces, acunada por los brazos confiables de su papá, Sara se relajó completamente y el dentista pudo continuar.

Ese día, Julio aprendió una gran lección sobre el consuelo de la presencia de su Padre celestial. Dijo: «A veces, Dios [no] carga con lo que tenemos que atravesar, pero me estaba mostrando: “Siempre estaré contigo”».

El Salmo 91 habla de la presencia consoladora y del poder de Dios que nos dan fuerzas para enfrentar nuestras pruebas. Saber que podemos descansar en sus poderosos brazos nos da tranquilidad, ya que promete a los que le aman: «Me invocará, y yo le responderé; con él estaré yo en la angustia» (v. 15).

Hay muchos desafíos y pruebas ineludibles, y no podremos evitar atravesar angustia y sufrimiento. Pero rodeados por los brazos confiables de Dios, seremos capaces de soportar nuestras circunstancias y permitir que fortalezcan nuestra fe al madurar con ellas.

De:  Leslie Koh

Reflexiona y ora

¿Qué pruebas estás atravesando ahora? ¿Cómo puedes recordarte que Dios está contigo siempre?
Padre, gracias por estar siempre conmigo. Por favor, ayúdame a atravesar mis dificultades.

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